I Nobel della Pace

 

Semilla de la Paz

 

Al maestro Pinuccio Sciola

 

                                               Un fraterno abrazo de Paz y Bien.

 

Estimado amigo, vivimos una época donde la aceleración del tiempo marca la vida de la humanidad; el ser humano tiene poco tiempo para meditar, volver su mirada hacia el interior de su ser y encontrar el equilibrio consigo mismo, con el prójimo, con la Madre Tierra, nuestra Pachamama, el Cosmos y con Dios.
Volver a las fuentes es parar el cuerpo para que lo alcance el alma y encontrar la energía de la vida en aquello que San Francisco nos enseñó de reconocernos como parte de la Creación. Tu obra artística, la exposición de tus esculturas que hoy presentas en Asís son Semillas de la Paz, aquello que debe permanecer en la mente y el corazón de toda la humanidad; un mensaje de esperanza frente al avance de la violencia y la aceleración del tiempo donde no quieren dejar margen para pensar y asumir el desafío de detener la mirada en lo esencial de la vida.
Toda semilla guarda su memoria que va transmitiendo de generación en generación. Todo pueblo conserva su memoria, no para quedarse en el pasado, sino para que le ilumine el presente y desde ahí poder generar y construir la vida.
Tu obra escultorica que presentas en Asís con las Semillas de la Paz tiene la fuerza convocante y permanencia en la conciencia y es un desafío encontrar caminos que lleven a la Paz y solidaridad entre las personas y los pueblos.
Recientemente estuviste presente en la gira del Concierto por la Paz, con el Coro Polifónico de Oschire y la obra musical “ Voces de los Pueblos” compuesta por Amanda Guerreño y la coreógrafa Lola Brikman, lo interpreta con su ballet basada en tus esculturas “Las Piedras que Cantan” que nos hicieras escuchar en tu taller.

Estimado amigo te envío un fuerte abrazo deseándote mucha fuerza y esperanza.

 

Adolfo Pérez Esquivel

 

Buenos Aires, 19 de octubre del 2008